Sobre lo dificil que es poner precio a nuestras fotos.

Una de las cuestiones a las que tiene que enfrentarse quien quiere, de una forma u otra, dedicarse a la fotografía es a aprender a valorar el propio trabajo y a la difícil tarea de ponerle un precio.

La tarea es complicada pues entran en juego un montón de variables y muy pocas de ellas tienen un sistema objetivo de medición. La variables varían desde la experiencia del fotógrafo, la calidad del equipo, costes de impresión, el trato al cliente, el morro del fotógrafo, la valoración de cada uno, etc.

Nos queda claro, que tener un buen equipo de fotografía no significa que uno sea fotógrafo, al igual que el tener un buen conjunto de bisturíes no le hace a uno cirujano o tener photoshop y una buena máquina diseñador.

Quizá nuestra intención no sea el ser profesionales aunque sí cobrar por hacer bien un trabajo, ya sea artístico y de libre creación o de encargo. En cualquier caso hay que ser respetuoso con los que sí son profesionales y no tirar los precios.

Todos conocemos lo que es el intrusismo y la fotografía es una disciplina con mas intrusos de los que se merece, muchos de los cuales, creyendo que la mejor forma de hacerse un hueco en el mercado y también porque sus ingresos vienen de otras fuentes tiran los precios de forma indecente.

Con esta declaración de intenciones y tomando como hipótesis que queremos vender fotografías artísticas, veamos que tenemos que tener en cuenta para poner precio a una obra fotográfica.

En cualquier caso vender una foto no nos puede costar dinero. Así que tenemos que calcular los costes. Lo más fácil es calcular por un lado el coste de lo que hemos tenido que gastar nosotros, y por otro lado, lo intangible. Yendo de los últimos a los primeros… el enmarcado, la impresión, revelado, equipo, tiempo empleado, la formación recibida, etc. etc.

Como ya había dicho, es complicado porque ¿A ver como calculo el precio del tiempo empleado? ¿cómo calculo la amortización del equipo? además hay otros factores que influyen y uno de ellos es la originalidad de la obra y la unicidad de la misma. Es decir cuantas más copias de una foto vayas a vender más barata será cada imagen.

Antes, y sobre todo en el blanco y negro, revelado en el laboratorio, era más comprensible   y lógica la unicidad de cada obra, ahora, en el mundo digital esto es más complicado ya que si antes de un negativo era literalmente casi imposible hacer dos copias iguales en el mundo digital, de un archivo pueden salir tantas copias finales como queramos.

Es nuestra labor de honestidad firmar la obra y definir cuantas copias se harán de cada una de ellas, es decir seriarla. Hay un organismo que se encarga de este tipo de certificación, pero esto, queda fuera de esta discusión. Así que es nuestra ética quien determina la originalidad de la copia y el número de estas que habrá.

Una pregunta que puede ayudar a poner precio a una foto es ¿Cuánto pagaría yo por esa una foto? y esto lo podemos averiguar yendo a exposiciones en bares o salas pequeñas y ver los precios que tienen las obras, a partir de ahí ya tenemos una referencia.

Otra manera de determinar el precio de una obra es ponerle un precio sensato y al azar y ver la reacción del público, preguntar si parece barato, caro, etc. y de esta forma rápidamente sabremos en que pequeño rango de precios movernos.

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2 comentarios to “Sobre lo dificil que es poner precio a nuestras fotos.”

  1. Namasté ^_^

    No sabía muy bien dónde encajar estas preguntas, así que como siguen al hilo del tema profesional te las dejo en este comentario.

    El tema: el montaje de fotografías sobre foam para exposiciones.

    Tras haber consultado con un laboratorio, surgen las siguientes dudas:

    – La foto puede ser en mate o brillo, ¿qué es mejor para esto?
    – El foam puede ser de 5mm o de 10mm, de nuevo, ¿qué es mejor?
    – El foam puede ser blanco o negro. El negro es más caro, ¿vale la pena o no se va a notar diferencia?
    – Pueden ponerle una especie de plastificación por encima para proteger la foto, ¿vale la pena?
    – Pueden ponerle un borde de aluminio alrededor del foam, ¿se hace o no se hace?

    Y para acabar, ¿conviene dejar un borde alrededor de las fotos o que ocupen toda la superficie?

    Por supuesto, cualquier otro consejo sobre las exposiciones será más que bienvenido.

    Un besote

  2. Namasté Ana.

    Creo que son preguntas interesantes, así que les dedico una entrada

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